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Mis alergias. Alergia en los dedos.

Gracias a la Whole 30,  y  hace ya un año, me di cuenta del causante de mi alergia en los dedos.

Me pelaban de forma contínua, con gruesas capas de piel, tenía los dedos pelando siempre y un aspecto muy desagradable de mis manos.

Así que con el prueba / error de la Whole 30, funcionó, dejé de tomar durante un tiempo ciertos alimentos, pero esta vez fue sin planearlo.

Nos fuimos de vacaciones a Irlanda por lo que cambié algún hábito alimenticio.

Al volver de Irlanda una semana después mis manos estaban bien, sin tomar ningún  medicamento.

En aquel momento tuve que pararme a pensar qué había dejado de tomar, hice la refléxión y estos fueron los tres ingredientes que pensé que habían influido:

  • agua con gas,
  • mostaza de Dijon
  • y un refresco de té que tomaba habitualmente.

Preferí no identificar cual de los 3 era el causante, no me costó renunciar a ninguno de ellos.

Pero ¡oh!, despiste, que hace una semana compré una botella de agua con gas para hacer la salsa de las ensaladas, y mi dermatitis en las manos ha reaparecido.

Ahora ya sé a ciencia cierta cual de los 3 ingredientes hacía daño a mi piel.

Veis que el proceso para curar muchas veces una alergia es barato, y un remedio para siempre, solo se trata de identificar lo que nos hace daño, y la mejor persona que puede hacer esto, es uno mismo.

Cuando tengas una alergia, fíjate en la situación concreta en la que te está afectando:

  • observa y apunta los alimentos que has tomado en los últimos 3 días, a veces la reaccion no es inmediata.
  • puede ser que hayas cambiado de oficina, que estés en un recinto distinto.
  • fíjate si has comprado algo que sea lo que te puede estar afectando, alguna prenda de ropa o algún complemento para el hogar.
  • mira si has introducido recientemente algún cosmético, producto de aseo o producto de limpieza nuevo.
  • Piensa bien en todo lo que has comprado en el último mes y que no tenías o no usabas hasta ahora.
  • Y mucha suerte.

Supone mucho esfuerzo y también suerte, pero si lo consigues te habrás curado para siempre.

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Un domingo normal

Se puede  decir que un domingo normal en mi casa es un rollo, pero veréis que al final todo tiene su otro punto de vista, y dependiendo como lo veas puede ser un día maravilloso.

Primero despiértate feliz, con ganas de sacarle todo el partido al día que se te presenta. Así es cómo lo hago, vivir sanamente, adaptarme a lo que mi familia necesita y conseguir algo de tiempo para lo que a mi me gusta.

Hoy domingo, mientras todos dormían, me levanté, eran las 7 de la mañana.

Ya había dormido más que un día laboral, en los que me levanto a las 5:45 a.m., había dormido 1 hora y cuarto más de lo habitual, mi cuerpo ya estaba regenerado, descansado y listo para pensar.

En casa el silencio era encantador. La mañana, con todos dormidos es el mejor momento del día que tengo para escribir.

Así que desayuné en 20 minutos y me fui corriendo a escribir.

DESAYUNO SANO DE DOMINGO

  • 1 Naranja, entera, nada de zumito, la fruta hay que tomarla con todo, los zumos solo nos aportan la fructosa (azúcar de la fruta).
  • Café
  • tortilla francesa de 1 huevo con 2 cucharadas de salvado de trigo y 1 cucharada de semillas de lino.
  • Jamón serrano con queso Gouda

Me llevé un café para mi escritorio, disfruté de la escritura hasta las 10:00.

Era momento para ir a buscar unas plantasa un vivero, y acabar la decoración del jardín. Mañana teníamos invitados en casa, y el jarín de verano estaba todavía un poco pobre.

A la vuelta, con nuestro olivo y nuestra cica, ya eran las 12:00, los niños estaban ya levantados, pero sin ganas de hacer nada, así que mi marido y yo aprovechamos para darnos el paseo de los domingos, 1 hora y media a buen paso, hacía frío a pesar de estar en primavera.

Por supuesto que al volver, los niños seguían como los habíamos dejado, en pijama, con las camas sin hacer, sin estudiar, y todo los desayuno sin recoger.

Mi casa, cuando yo no estoy se paraliza, nadie sabe lo que tiene que hacer, o bueno, si lo saben, lo disimulan estupendamente.

 

4 gritos, y todo el mundo en pie para hacer sus tareas.

Y yo…la comida, ¡qué pereza!, con lo que desayuné, no tengo hambre todavía.

COMIDA SANA:

  • Hamburguesas de vacuno, 0.9 hidratos / 100 gr.
  • Ensalada con coliflor cruda, hojas crudas de espinaca, pepino, apio, sal cúrcuma, jenjibre en polvo, aceite y vinagre.
  • Yogurt de soja natural edulcorado Danone, no es el que más me gusta, prefiero el Sojasun natural de soja, pero solo lo puedo comprar en Gadis o en Carrefour, y en otros supermercados solo encuentro el de Danone, que si no hay otra cosa, tiene menos hidratos que un yogurt normal, pero no me gusta porque está edulcorado.

Después de comer no nos quedó más remedio que llevar a nuestra hija pequeña a un cumpleaños:

  •  paseo inutil de coche,
  • vuelta para casa,
  • y un rato de estudio con los mayores.
  • Vuelta en coche a coger a la pequeña del cumple, y a preparar la cena.

CENA SANA

  • Huevos a las plancha para todos, menos para mi que me gusta más la tortilla francesa.
  • Yo ensalada, de espinacas, rúcula, coliflor, pepino, queso de ensalada y toffu.
  • Ellos arroz en blanco con tomate triturado. Yo no tomo arroz, tiene muchos hidratos de carbono y no me gusta demasiado. Solo lo tomo de vez en cuando.
  • Yogurt Natural entero con 3 nueces.
  • Un vaso de leche de soja.

CONCLUSIÓN

Y esto ha sido para mí un día poco activo y poco atractivo :), pero que con tanta familia y tantos compromisos, ha sido imposible exprimirlo más.

No me gusta cocinar, y no pierdo mucho tiempo en la cocina, pero hay cosas que es necesario que alguien haga en casa. Cosí también algún descosido, lavadoras y secadoras, arreglé nuestro dormitorio, y fregué cacharrada de la cocina.

Aún así, y pese a todas las cosas que dejé de hacer por mi familia (ir al gimnasio, a pasear más tiempo, escribir más en el blog, mirar los cursos que estoy haciendo, leer, ver una película para mayores de 18 años, …)

OJALÁ estos domingos con toda la familia junta y feliz, duren muchos años más, el tiempo pasa volando y los hijos crecen tan deprisa que vale la pena pararnos a pensar un poco en la suerte que tenemos y disfrutar estos momentos que nos pueden parecer desde cerca un rollazo.

gracias por leerme.

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Nuevo reto – semana del 1 de mayo 17

Mi vida está llena de retos.

Para mí, los retos son un aliciente para mejorar, para disfrutar cada día, esta genial tener un  objetivo, me gusta ver que soy capaz de hacer cosas que no pensaba que podría, me gusta perseguir una meta.

Mi objetivo final es vivir feliz y sana.

Mi nuevo reto:

  1. No beber alcohol desde el 2 de mayo hasta el cumpleaños de mi amiga Cristina el 24 de junio.
  2. Comer sano,…como siempre.
  3. Ir frecuentemente al gimnasio, como siempre.

El objetivo final se consigue con pequeños retos, día a día, disfrutando del camino hasta llegar.

Punto de partida:

Así que, después de unas vacaciones de Semana Santa, unidas al puente del 1 de mayo, días de relax que me descontrolan con comidas fuera, gimnasios cerrados por vacaciones, horarios distintos a la rutina, y en los que perdí un poco el norte y no comí tan sano como suelo hacer, ni hice tanto deporte como me hubiese gustado, ni dormí todo lo recomendable, he decidido volver a mi estructurada vida, de alimentación sana y deporte y he marcado este pequeño reto.

¡No son ni dos meses!

¿Por qué lo hago?

Porque soy mucho más feliz cuando hago cosas sanas, me siento mejor, me siento poderosa y dueña de todas mis acciones.

Me atrae el hecho de dejar por escrito mis intenciones, porque les da como más credibilidad, y a lo mejor a alguien le apetece unirse a este compromiso hasta el 24 de junio.

Además el poner una fecha tope también es importante, porque auqnue yo lo hago con intención de seguir las pautas de vida sana, al vencimiento diré, lo he conseguido, pero es que además me siento bien, Y VOY A SEGUIR.

No tengo dependencia de nada a lo que voy a renunciar, ni al alcohol, ni al azúcar y mucho menos al tabaco. Por ejemplo la cerveza ni nada por el estilo, es algo que me gusta, pero que reconozco que tiene alcohol y si no la tomo, me siento mejor. Es lo mismo que me pasa con el azúcar, o con el tabaco; fumar, ya no fumo NUNCA, con el azúcar es algo distinto, a veces es una necesidad, y aunque no me gusta tomar azúcar, a veces lo hago, porque que no me guste tomar azúcar no quiere decir que no me gusten los dulces. Tomo un trozo de tarta ocasionalmente, o unas galletas,  y cuando tomo azúcar, lo disfruto pero soy consciente de que estoy tomando algo que me perjudica, y procuro no convertirlo en algo habitual en mi vida, porque no vale la pena.

Gracias a lo que aprendí con la Whole30, (enlaza si aún no sabes lo que es) sé que las privaciones de ciertos alimentos durante un tiempo, nos ayudan a identificar mejor el bien o el mal que nos hacen, es un método prueba / error.

El dejar de tomar un determinado alimento durante un tiempo, nos puede ayudar a detectar que si no tomamos eso nos encontramos mejor.

Si bien es ciento que la cerveza hace bien a mi vida social, por la experiencia puedo asegurar que a mi organismo no le proporciona ningún beneficio. Cuando tomo cerveza he comprobado que duermo peor y tengo más sed.

Sinceramente creo que el alcohol no es bueno; ni el vino, ni la cerveza, por mucho que algunos médicos se cansen de repetir para tranquilizar nuestras conciencias.

Cuando dicen que un vasito de vino de vez en cuando no hace daño, es cierto, daño no hace, pero bien…TAMPOCO.

 

Tanto el consumo de vino como de la cerveza es defendido en ciertos cÍrculos, alegando las propiedades antioxidantes de los taninos del vino, o el aporte de vitamina B de la cerveza.

Y aunque es cierto que contienen estas propiedades, podemos decir que también se pueden conseguir esos beneficios sin tener que tomar el alcohol que les es inherente.

Por ejemplo, en vez de tomar vino podemos tomar las uvas, y en vez de una caña normal, podemos tomar cerveza sin alcohol.

Continuando con mi experiencia, el año pasado me propuse dejar la cerveza durante un tiempo, dos meses o algo más, días consecutivos (este dato es importante para evaluar los efectos en el organismo).

Ese tiempo que estuve sin probar el alcohol, y que en un principió pensé inhumano, me di cuenta que ni me costaba no tomar cerveza, y además, me di cuenta que tampoco me gustaba tanto, que la tomaba por hábito, una estúpida costumbre, y que en determinadas circunstancias pedía cerveza mecánicamente, porque ya ni pensaba en tomar otra cosa.

Con lo cual, a partir de esos dos meses de experiemnto del año pasado, cada vez que tomo una cerveza me planteo si realmente me apetece o la tomo por tomar algo, si es por lo segundo, me pido un agua, o una infusión y me quedo igual de satisfecha.

Si realmente me apetece tomarme la cerveza, la disfruto como si fuese la última que me vaya a tomar, y esto si que vale la pena.

 

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Mi gran enemigo: «Los hidratos de carbono simples»

Hoy os voy a hablar de mi gran enemigo, los hidratos de carbono simples.
Sigo una dieta por convicción baja en hidratos de carbono simples, por eso os voy a contar primero cuáles son y porqué los odio tanto.
Dentro de los 3 macronutrientes existentes en nuestra alimentación, nos encontramos con:
  • las proteínas
  • las grasas
  • los hidratos de carbono
La función de los hidratos de carbono es proporcionar energía a nuestro organismo.
Todos los hidratos de carbono, provengan de donde provengan, acaban convirtiéndose en azúcar, glucosa, es decir, energía para nuestro organismo, unas veces no necesitan transformación (hidratos de carbono simples), pero otras veces sí necesitan un proceso de digestión (hidratos de carbono compuestos).

 

Todos los carbohidratos que ingerimos, acaban convirtiéndose en glucosa, que es el fuel para tener activo nuestro cuerpo, para el ejercicio de alta intensidad, y además serán energía para las células del cerebro.

Por lo tanto distinguimos dos tipos de hidratos de carbono (también llamados carbohidratos):

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Cómo elegir ortodoncista

Hoy en día arreglarnos los dientes, aunque solo sea por estética, es habitual.

A cantidad de adultos nos da la tolera de ponernos ortodoncia para enderezarnos los dientes.

¿Qué niño «moderno» no tiene o un diente algo torcido, o el paladar estrecho, o la mordida rara, o apiñamiento, o los dientes separados, …?

Si tú, o tus hijos no teneis ningún problema de este tipo, ¡afortunados sois!

Yo no he tenido la suerte de librarme y por ahora dos de mis hijos sufren un apiñamiento importante, y la tercera por ahora no esta definida.

Gracias a mi amplia experiencia en este sector me encantaría ahorraros mucho tiempo y daros unos pasos básicos para elegir el ortodoncista que mejor se adapte a vuestra situación.

A mí me llevó 1 año elegir un ortodoncista para mis hijos, incluso puedo decir que me costó dinero, ya que algunos hasta me cobraron 30 € por solo consultar cuales eran sus condiciones.

Como os podéis imaginar, con dos de mis hijos con apiñamiento dental, de alguién debieron heredarlo, y efectivamente, lo heredaron de mí. Mi infancia, desde los 12 años a los 16 años, estuvo adornada con un aparato de dientes, total para nada, tenía apiñamiento, me quitaron 4 dientes, mis padres pagaron un montón de dinero por corregirme la boca, pasé horas en visitas al dentista, ¿para qué? para hoy en día tener una boca CON APIÑAMIENTO.

No quería que pasase lo mismo a mis hijos.

En manos de qué ortodoncísta pondría la boca de mis hijos lo consideraba un tema de reflexión y que necesitaba una selección meditada ya que mi decisión afectaría a tres cuestiones importantes:

  1. Desembolso económico, recordad que son dos hijos con apiñamiento.
  2. Tiempo, empezar la ortodoncia suponía aceptar visitas periódicas durante por lo menos dos años.
  3. Y por último la más importante, quería que la boca, después de todo el esfuerzo les quedase además de bonita, bien, es decir, que la mordida fuese correcta.

 

El ortodoncista ideal por lo tanto debe cumplir los siguientes requisitos:

En relación con el tiempo:

  • Que los niños puedan ir solos a las visitas periódicas. Actualmente mis hijos bajan en autobús, y si me da tiempo los recojo yo ya sin tener que aparcar. Si los bajo yo en coche, hay un parking público justo al lado, que aunque es carillo, tampoco solemos estar mucho tiempo.
  • Que tenga un horario que se ajuste a sus ajetreadas agendas de actividades extraescolares. Nos recibe a las 16:30, primera hora de cita por las tardes, evitamos tener que esperar y los niños después pueden ir a sus actividades de las 18:00.

En relación con la calidad médica del ortodoncista elegido:

  • Que tengáis referencias de alguien que haya quedado contento con él. Si no conoceis a nadie, podéis preguntarle a él si puede dar algún contacto, para preguntarle por la experiencia y ver el resultado. Yo fui a este ortodoncista por una amiga, que su hija tenía ortodoncia por aquella época y estaba muy contenta con el resultado que estaba dando el tratamiento. Tengo una amiga que adulta decidió ponerse ortodoncia, decía que no tenía los dientes a su gusto, yo siempre se los había visto bien (claro que al lado de los míos cualquier dentadura está mejor), el caso es que se los enderezó (más de lo que los tenía), pero no eligió bien el ortodoncista porque al enderezarselos para ponerselos bonitos ¡le descolocaron la mordida!.
  • Que en la clínica se vean aparatos modernos. Nuestro ortodoncista no escatima en ir haciendo fotos de toda la evolución, se toma las cosas con calma, y hace todo concienzudamente.
  • Que el ortodoncista elegido se vea un profesional actualizado. El que elegí yo, tenía una web muy actual, con fotos reales de casos suyos, y las salas de la clínica están bien equipadas. Antes de contratarlo no reparó en mirarles bien la boca de mis hijos con herramientas modernas.
  • Que te expliquen bien lo que van a hacer y cómo es la solución a tu caso. El que elegí yo, en la primera consulta, sin haberlo contratado, y sin cobrar nada, estubo casi una hora charlando con nosotros explicando todo al detalle, y se detuvo de manera exagerada en explicarles a mis hijos cómo se hacía la limpieza correcta de los dientes.
  • Muy importante, huye de aquellos que intentan quitar dientes por apiñamiento, hoy en día los buenos ortodoncistas no quitan piezas a nadie para hacer espacio.

En relación con la cuestión de dinero:

  • Es habitual que te den un presupuesto desglosado:

.- coste por las visitas, (70/100 €, con un seguro dental 30 €, pero el detalle de todo lo que costaban los aparatos compensaba para igualarse con el resto de los presupuestos). El tratamiento, por lo que me dijeron todos, tanto un hijo como para otro cuenta como mínimo de 2 años, aunque hubo uno que me dijo que para mi hijo pequeño que no los tiene

tan mal con 1 año podía llegar, fue el único y no me convenió. Las visitas

cada mes y medio, en el peor de los casos cada mes, depende se si tienes

brackets clásicos

o brackets Damon.

.- coste por el estudio: variable, de 60 a 150 euros, me han contado de alguno que por el estudio cobra 600 €, pero a mi ninguno me dio un presupuesto tan alto..

.- coste por los brackets, aqui varía bastante, ya que también hay varios tipos de brackets, los modernos (Damond), parece que son más rápidos, y más fáciles de ajustar, molestan menos y las visitas son más espaciadas (nostros vamos cada mes y medio)  y brackets los clásicos, con visitas cada mes, y en donde el tratamiento puede durar 6 meses más. Todos cobraban más por los brackets Damond, pero  hubo algún ortodoncista que me cobraba también más ¡por cada visita si elegía los Damond! (¿sería para compensar que iba a ir menos?). El coste de los brackets oscila entre 500 y 900 euros.

.- coste por los aparatos de retención. Son los apararos que se ponen después de acabar el tratamiento para que los dientes se mantengan en la posición correcta. El precio es aproximadamente de 239 euros.

Ningún presupuesto debería sobrepasar los 3.000 €, ni los 2 años.

  • Lo barato sale caro. Exige un presupuesto monetario y de tiempo cerrado, es decir que no aceptes que te cobren por las visitas, sin exigir un compromiso de tiempo para acabar el tratamiento. En el caso de que el tratamiento se haya retrasado, no deberían cobrarte ya más por las visitas. Nuestro ortodoncista nos dio un presupuesto cerrado a 2 años, sin desglosar lo que corresponde a cada cosa, nos cobra mensualmente una cantidad hasta que esté todo pagado, y después seguiremos con el tratamiento si no ha finalizado sin pagar nada. Aunque nos dijo lo que costaría todo de golpe, haciendo cuentas en un excel, todos los presupuestos más o menos costaban lo mismo, pero es que este además me aseguraba que con ese gasto, mis hijos tendrían los dientes corregidos. Con el resto tuve que hacer una estimación de tiempo, pero ninguno me aseguraba el tiempo necesario, y algunos me decían que el tiempo era diferente de un hijo a otro, solo uno me dijo menos de dos años para uno de mis hijos.,por lo que me estaba siempre arriesgando a equivocaciones en estimación, que me llevarían a errores en el presupuesto, y a perdidas comparativas con el presupuesto que tenía cerrado en tiempo y dinero, del ortodoncista que finalmente elegí.
  • Que no te eche para atrás el lujo de la clínica, tú pregunta, no pierdes nada, no tiene porqué ser el más caro y después compara, haz números, curiosamente el ortodoncista que yo elegí, esta situado en el centro de La Coruña, con una clínica super lujosa, y unas vistas estupendas y no era el más caro, por otro lado, otro que tenía todos los descuentos del seguro dental me salía igual o más caro, y estaba en una clínica a las fueras de La Coruña, una clinica de esas es que los profesionales de ortodoncia van peregrinando según el día de la semana.
  • Si tienes dos hijos que necesitan ortodoncia, que no te dé vergüenza pedir descuento, con dos bocas que arreglar eres un cliente estrella. Nuestro ortodoncista nos hizo descuento por ser dos, (tal vez porque vio también que tenía otra hija pequeña de futuro dental incierto…), el caso que fue el único que me hizo descuento por este motivo, y me predispuso también positivamente a su elección.

De todo este proceso de selección, que me llevó 1 año, pude aprender mucho, fueron muchas visitas a muchos ortodoncistas de La Coruña, y cada uno tenía su método, ninguno me decía lo mismo, todos tenían una variable, todos ventajas y desventajas.

Y por último, aunque hayas hecho ya una elección, rectificar es de sabios, y en el caso de que no estéis contentos con vuestro ortodoncista, cambiad, no pasa nada, lo peor que podeis perder es un porcentaje de dinero, pero que no vaya a ser que os pase lo que me pasó a mi de pequeña, que perdimos tiempo y dinero y además sigo teniendo los dientes de pena.

Estoy encantada con la elección de ortodoncista y por eso me ha apetecido escribir este artículo.

Si tienes cualquier pregunta sobre este tema, estaría encantada de respondertela: diariodeunamam@gmail.com